Unilever es una de las mayores empresas mundiales de bienes de consumo, que opera a gran escala con una cartera líder en las categorías de alimentación, higiene personal y limpieza. Con operaciones industriales de gran complejidad, la planta de Indaiatuba constituye un centro estratégico que exige la máxima eficiencia operativa y fiabilidad para mantener su gran capacidad productiva.
Antes de la colaboración, la empresa se enfrentaba al reto de gestionar el mantenimiento de sus activos de forma manual, lo que limitaba la visibilidad sobre el estado real de los equipos rotativos y los sistemas de lubricación. Esta dependencia de procesos no digitales aumentaba el riesgo de paradas de máquina no programadas y generaba importantes costes de mantenimiento, lo que dificultaba la detección anticipada de fallos críticos en componentes esenciales de sus cuatro plantas industriales.
La implementación de las soluciones IBBX ha permitido la digitalización completa de más de 1.300 puntos supervisados, lo que ha facilitado diagnósticos integrados de vibraciones, temperatura y datos eléctricos. En 12 meses de colaboración, la inteligencia de las soluciones IBBX identificó de forma precoz anomalías graves, como el aumento de la fricción en un ventilador primario, evitando 14 horas de parada de la máquina y generando un ahorro de más de 1,4 millones de reales en un solo diagnóstico. El resultado global fue la eliminación de gastos significativos en mantenimiento y la optimización de la fiabilidad de los activos en toda la cadena de producción.





